Miedo, decepción y confusión es lo que se vive en la secta Los Perfectos. Cientos y cientos de feligreses han abandonado la secta debido a que los principales pastores cobardemente huyeron del país, por la problemática de Casitas del Sur.
Jorge Erdely, el fundador de la secta, desconociendo a su gente dijo: “Los Perfectos no existen”, “Yo no funde la Iglesia Cristiana Restaurada”. Sergio Canavati el segundo al mando, tiene varios meses desaparecido, sin querer siquiera dar la cara a sus discípulos. Las autoridades federales han estado atrapando y arraigando a varios congregantes o “escudos humanos”, en un intento por encontrar a los más de 25 niños secuestrador por los incondicionales de Jorge Erdely.
Estos y mas factores han propiciado que el pasado mes, un grupo de pastores de Puebla y Veracruz valientemente se atrevieron a cuestionar al liderazgo de la secta, obteniendo como respuesta un desagradable silencio.
Pastores como Salvador Pineda y Alejandro Hernández, exigieron respuestas sobre la compra de armas con los diezmos y ofrendas y los sueldos extravagantes de 160, 000 pesos que recibe el máximo líder mensualmente de las limosnas de la ICR. Denuncias que desde finales del 2007 ya venían resonando y generando cuestionamientos.
También pidieron explicación al porque los lideres huyeron y abandonaron a sus discípulos, al grado de que congregantes inocentes están siendo encarcelados por las malas decisiones o caprichos de Jorge Erdely, alias “El Dictador Espiritual”.
Preguntas sin respuestas y descaradas mentiras de los pastores Juan Carlos Díaz y Moisés Cruz, provocaron que a mediados de noviembre más de quinientos congregantes hartados y decepcionados abandonaran el movimiento erdeliano, provocando histeria, alboroto y rencor en la ICR.
“Cobardes, traidores, judas…” Y demás maldiciones se dejan ver en los blogs, donde congregantes de la ICR, condenan y maldicen a ex miembros de Puebla y Veracruz que decidieron abandonar al Dictador Espiritual.
La reacción de los líderes de la ICR, como es costumbre, fue lanzar una ola de ataques y calumnias en contra de los pastores opositores, que su único pecado fue cuestionar. Ahora los pastores Salvador Pineda y Alejandro Hernández, son exhibidos y escarnecidos en distintas iglesias de la ICR, con cartas de los máximos líderes tachando a estos pastores de cobardes, mentirosos y lobos rapases, estas cartas son utilizadas para convencer a los fieles de que lo que hicieron estos pastores está mal.
Grabaciones y confesiones de ex miembros de la zona oriente ya comienzan a ser utilizadas por los pastores Israel Romo, Roberto Duran y Sagid Rivera, como “pruebas” en contra de los supuestos traidores o judas, que en ningún momento han calumniado o injuriado a los miembros de la Iglesia Cristiana Restaurada, al parecer la gran traición fue preguntar: ¿Por qué los lideres no dan la cara?